8 secretos para las visitas al veterinario sin estrés


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Las visitas al veterinario son una parte esencial de la vida de todos los perros, aunque solo sea para controles de rutina y vacunas anuales. Con un poco de preparación cuidadosa, no necesitan ser traumáticos, ¡para tu perro o para ti! Si puede hacer que la primera visita al veterinario de su cachorro sea relajada, no desarrollará ansiedad por futuras citas.

Su cachorro debe sentirse cómodo con que lo toquen. Los perros no se sienten cómodos por naturaleza con que les levanten la cola o que les toquen el vientre, las patas y las uñas. Encuentra un momento en el que tu cachorro esté relajado y tranquilo y haz que se acostumbre a estas acciones. Si es algo a lo que se acostumbra contigo, se sentirá más a gusto en la oficina del veterinario. Aquí hay algunos pasos que puede seguir para que sea más fácil para ambos.

1. Controle su propia ansiedad. El día de la visita, es muy importante que mantengas la calma porque tu perro detectará cualquier tensión. Incluso si tienes que fingir, pon una cara feliz y trata de mantener todo alegre. En la medida de lo posible, siga su rutina habitual.

2. Recuerde: los perros piensan por la nariz. Se sabe que la lavanda y algunos otros aromas naturales tienen un efecto calmante. Rocíe un poco en la parte trasera del automóvil o en un cojín o toalla para llevarlo con usted. No está de más tener algo en tus manos también.

3. ¡No use un transportín que solo trae para viajes al veterinario! En cambio, déjelo afuera en algún lugar de la casa para que su perro se familiarice con él y no se esconda en el momento en que lo vea. Si su perro no está acostumbrado a estar en el automóvil, haga varios viajes cortos de antemano, preferiblemente aquellos que terminen con un evento divertido, como un paseo por el parque.

4. Tenga a mano las golosinas favoritas de su mascota para animarlo. Estos serán aún más efectivos si su cachorro tiene un poco de hambre. Si es posible, posponga su alimentación regular antes de irse.

5. Si su perro se pone nervioso durante cualquier parte de la visita al veterinario, resista la tentación de acariciarlo y dígale que todo está bien. Esto solo reforzará su nerviosismo porque pensará que estás recompensando su comportamiento.

6. Si es posible, es una buena idea llevar a su cachorro a la oficina del veterinario antes del día de la cita para que se familiarice con la sala de espera. Recuerde, la oficina de un veterinario está llena de aromas extraños. Una visita temprana le dará la oportunidad de acostumbrarse a ellos sin ninguna asociación negativa.

7. Haz tu parte. Recuerde, los perros no pueden hablar con el médico. Haga una lista de los síntomas que haya notado, desde pérdida de apetito hasta dificultad para caminar, un cambio en su ladrido o cualquier otra cosa que parezca fuera de lo común.

8. Piense en cualquier pregunta que tenga para el veterinario antes de ir a la cita, y asegúrese de hacerlas. Mantenga su propio registro de vacunas para asegurarse de que estén todas actualizadas.

Por último, ¡no seas tímido! Si su veterinario le receta un medicamento o un curso de tratamiento, pídale que le demuestre la forma correcta de administrarlo.

¿Tienes tus propios consejos? Cuéntenos sus secretos para una tranquila visita al veterinario.


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admin

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